Este año, la tierra se revalorizó hasta 37,7%
22-01-2008
Las inversiones en inmuebles rindieron, al menos, tres veces más que un plazo fijo.
Cuando se habla de inversiones inmobiliarias, muchos piensan en grandes sumas de dinero. Sin embargo, el mercado tiene muchas opciones. Por ejemplo, si un pequeño inversor se hubiera encontrado con U$S 45.000 en enero de este año y hubiese invertido en 3 lotes en un barrio cerrado consolidado de Gran Córdoba, de 1.600 metros cuadrados cada uno, hubiese obtenido una revalorización de 37,7% en diciembre de este año. Es decir, 14,5 veces más que si hubiese guardado los dólares en el colchón, donde hubiese obtenido un rendimiento, en pesos, de 2,6%. La revalorización de los lotes significa 4,7 veces un plazo fijo en pesos, con una tasa anual de 8%. Esto sin mencionar el valor agregado que apareja la compra de un inmueble y su revalorización en el tiempo por la consolidación de los proyectos.
Así surge de un relevamiento realizado por el departamento de Estudios de Mercado de la inmobiliaria JB Srur, y que toma en cuenta una oferta de más de mil propiedades de la empresa.
Siguiendo el análisis, con U$S 45.000 se podía adquirir, en enero de este año, un lote de 470 metros cuadrados en una urbanización en la zona sur de la ciudad, una de las de mayor dinámica en los últimos años. Ese lote, cuesta hoy U$S 56.000, es decir, que se revalorizó 24,4%.
Los departamentos, la fija
Además del repunte de la tierra, los departamentos no se quedaron atrás, ya que una unidad de un dormitorio costaba, a principios de este año, unos U$S 48.245, mientras que en diciembre cuesta U$S 60.030, es decir, una suba de 24,3%.
La diferencia del rendimiento entre los lotes y los departamentos radica en que estos últimos son considerados como “commodities” por los operadores del sector, ya que la demanda proveniente del sector agropecuario se concentra en estos productos. El estudio considera que la tendencia se mantendrá ya que el impacto de la inflación en los costos de construcción y el creciente precio de la tierra seguirá presionando sobre los precios. Asimismo, el mercado de alquileres de dichas unidades se encuentra con demanda insatisfecha y con rendimientos del 5 al 6% sobre los valores finales.
Lo mismo ocurre en el caso de las oficinas de categoría. A principios de año, una oficina en edificio, externa, a estrenar de 40 metros cuadrados, a 50 metros de Tribunales I, costaba U$S 37.700; precio que hoy trepa a U$S 47.500, lo que equivale a una valorización de 26%. Los rendimientos que se obtienen de alquilar estas unidades rondan el 7 u 8%.
Rodados, abstenerse
El estudio considera también el rendimiento de inversiones en vehículos de alta gama, un mercado que muestra una evolución importante.
En ese sentido, si una persona hubiese invertido unos U$S 45.000 en este tipo de vehículos, hubiese tenido un rendimiento de 5,4%, en el caso de haber elegido modelos como una Toyota Hilux TD SRV, con asientos de cuero o un Audi A4 1.8 T (L/05) Multitronic.
Esto considerando que el inversor compró el vehículo en enero y luego lo “almacenó” para venderlo como cero kilómetro en diciembre, algo poco probable, ya que un automóvil no se compra para guardarlo.
En ese sentido, había que calcular una desvalorización de 20%, que es el utilizado por los operadores del mercado automotor para el primer año de uso.
Es decir, que, a todas luces, la inversión en bienes raíces constituye la mejor alternativa para el pequeño y mediano inversor y lo seguirá siendo mientras perdure el crecimiento económico, la demanda activa y la suba de los costos de la construcción.